En los últimos 10 años las empresas dedicadas a ofertar soluciones de consolidación de deuda, es decir, dejar de deberle a varias entidades financieras o comerciales, para pasar a deberle a una sola, se han multiplicado de manera importante. Principalmente tenemos dos opciones: Los préstamos personales y los préstamos de consolidación de deuda. En este artículo te explicamos qué son estos préstamos y veremos qué tan buena idea son para salir de tus deudas.

 

¿Qué empresas ofertan préstamos personales y préstamos de consolidación?

En México a este tipo de entidades financieras se les conoce como SOFOM (Sociedad Financiera de Objeto Múltiple) y pueden estar Reguladas o No Reguladas por las leyes mercantiles y fiscales del país. En cualquiera de los casos, su denominación deberá de incluir la aclaración de si lo está o no. Para saber si está regulada, podemos fijarnos en su razón social. Por ejemplo, si en su razón social incluye las siglas “E.R”, significa que está regulada. En caso de no contar con esas siglas, quiere decir que no lo está.

Ejemplo

  • Regulada: Préstamo Fácil, SOFOM E.R.
  • No regulada: Préstamo Fácil, SOFOM E.N.R.
  • ⚠ Ten precaución con las SOFOM E.N.R. ya que sus esquemas suelen ser más obscuros.

Las Sociedad Financiera de Objeto Múltiple ofrecen créditos y en ningún caso son receptoras de ahorro. Sus ganancias son el resultado de los intereses generados del cobro de los mismos a los clientes a quienes dichas empresas les prestan. Los servicios ofertados por estas instituciones son generalmente difundidos en medios de transporte, a través de la entrega de folletos en la calle y en menor medida en medios masivos de comunicación, especialmente radio, así como recientemente en redes sociales.

Empresas Consolidadoras de Deuda

El mercado de estas empresas es principalmente personas con un alto índice de endeudamiento que ven en una reestructura de su deuda una opción en la mejora de las condiciones de pago o bien en el plazo para liquidarla.

 

La difusión de este tipo de servicios a través de los medios mencionados se ha vuelto sumamente atractiva para el consumidor, pues “garantizan” mejorar las condiciones de pago para el deudor, así como la posibilidad de concentrar su deuda en una sola. Además, con ello ofrecen que el manejo de la deuda será mucho más sencillo.

Si bien en cierta medida lo anterior es verdad, también es cierto que, como dice el dicho, “no todo lo que brilla es oro”. En el caso de la mayoría de las empresas que ofrecen préstamos de reestructuración, esta oferta puede llegar a ser un tanto cara. Esto se debe a que los esquemas de amortización de deuda de estas empresas (método por el cual se va liquidando la deuda) es similar al de un crédito hipotecario. Esto quiere decir que las primeras tres partes del periodo al cual contrates el crédito se irán abonando en mayor parte a los intereses, y en menor parte al capital del crédito.

Lo anterior implica que si por alguna razón tienes que abandonar el crédito o que si requieres reestructurar su esquema antes de la mitad del periodo de pago, te podrías encontrar con la novedad de que tu deuda inicial estará prácticamente igual que antes de que contrataras el plan.

Aunque las tasas de interés ofertadas para este tipo de reestructura suelen ser más bajas que las tasas bancarias, el monto total de deuda es mayor. Por ello, en la mayoría de los casos, los costos reales de la consolidación de la deuda suelen ser adversas al cliente.

Si pensamos que actualmente muchas de las deudas adquiridas son por compras diferidas a meses sin intereses, y cuyo pago en términos reales no generar interés alguno, resulta difícil pensar que pueda ser más barato consolidar el total de nuestras deudas en una sola.

Empresas de Préstamos Personales

Para el caso de los Préstamos Personales, el panorama es muy similar. Si bien usualmente no son las mismas empresas que prestan para consolidar una deuda, en la práctica siguen las mismas reglas operativas, de capitalización y de cobranza.

Uno de los principales problemas de estas empresas es que muchas de ellas cobran excesivas tasas de interés. Una razón de ello es que sus clientes son aquellas personas cuyos niveles de deuda las vuelven “sujetos no viables de crédito”. Esto quiere decir que son personas con pocas opciones y, por ello, su única opción está en este tipo de empresas.

Recuerda que si decides optar por un préstamo personal, revisa que sea una SOFOM regulada. Las No Reguladas suelen tener un esquema más obscuro. El mercado de las SOFOM E.N.R. se focaliza en empleados de entidades gubernamentales o pensionados, ya que éstos a través del mecanismo de descuento vía nómina «garantizan» el cobro de sus deudas. Sin embargo, al igual que las reguladas, también buscan personas con altos índices de deuda y que no son sujetos para créditos de las entidades financieras tradicionales.

Tanto SOFOM Reguladas como las No Reguladas, ofertan la posibilidad de acceder a un crédito sin la necesidad de valorar el historial crediticio del solicitante. Pero como ninguna empresa financiera está dispuesta a corre riesgos innecesarios, por lo general solicitan un aval o algún bien inmueble que garantice el cobro del monto prestado en caso de incumplimiento.

En cualquiera de los casos, las tasas de interés son por demás excesivas frente a una tasa tradicional bancaria. Lo anterior vuelve interminable el pago de ese tipo deudas, o bien, su liquidación se vuelve altamente costosa.

¿Qué alternativas tengo para pagar mi deuda?

Una alternativa a las empresas de consolidación y a los préstamos personales seria otro tipo de Sociedad Financiera de Objeto Múltiple que se dedica a mediar entre las entidades financieras y comerciales y el acreedor.

Estas empresas buscan negociar tu deuda y disminuir el pago de la misma, sin que necesariamente afecte tu calificación crediticia. Otro aspecto positivo de estas sociedades financieras es que, a la par de dichas negociaciones, ayudan a generar un historial crediticio positivo para sus clientes. Evidentemente, por darte ese servicio te cobrarán una comisión.

La mejor manera de evitar un sobre endeudamiento que nos lleve a recurrir a remedios desesperados, es establecer un límite de endeudamiento no mayor al 35% de nuestro ingreso neto, después de considerar nuestros egresos fijos. Puedes revisar también como crear un Plan de presupuesto personal

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¿Son una alternativa viable los préstamos de consolidación y préstamos personales?

Cuando las deudas nos ahogan, tenemos varias opciones. Es importante no irnos con la primera que nos ofrezca dinero para tener un respiro que, al final de cuentas, solamente nos va a hundir más. Podemos considerar acudir a un préstamo de consolidación o préstamo personal como última opción.

Nuestra primera opción será siempre la posibilidad de re-estructurar nuestras deudas con las entidades financieras con las que las tenemos, pues ellas siempre preferirán cobrar sus deudas a tenerlas que negociar con un tercero. Como segunda opción, podemos buscar a una empresa mediadora de deuda y acordar los montos de pago a través de ella para finiquitar nuestras deudas. Y como última opción, como ya se dijo, están las empresas de consolidación de deuda.

Para el caso de las empresas de créditos personales, si la posibilidad de acceder a un crédito tradicional se ha cerrado, y es imperiosamente necesario contar con dinero de manera urgente, son una opción viable. Sin embargo, preferentemente debemos evitar el sobre endeudamiento. De esta manera, las empresas de préstamos personales deben ser nuestra última opción también.