Desde el pasado dos de septiembre, el fantasma del corralito se ha vuelto un tópico en redes sociales y en las búsquedas de Google. Los argentinos se preguntan si las restricciones impuestas por Macri en la compra de divisas no son la antesala de un nuevo corralito. Aunque las condiciones son diferentes al corralito del 2001, vale la pena hacer el ejercicio y saber qué alternativas tenemos ante un nuevo corralito.

 

Qué es el corralito financiero

Como muchos recordarán, el corralito bancario ocurrión a finales del 2001 en la Argentina. Consistió en que los ahorristas no pudieron sacar su dinero del banco, ya que estos, de un día para otro, no tenían más plata.

El 30 de agosto fue el día que el término de búsqueda «corralito 2019» ha tenido más consultas en Google. Esto coincide con el anuncio que dio el Secretario de Hacienda Hernán Lacunza respecto del cepo diferencial y el reperfilamiento de la deuda. El Litoral, El fantasma del corralito refleja en las búsquedas de Google.

¿Se viene el corralito?

Hay que tener presente que las condiciones hoy día son diferentes a las que había en la Argentina en el 2001. Estas condiciones variaban en términos de condiciones internas y externas. Por ejemplo, la deuda en aquel entonces y las condiciones internacionales, aunado a una mala administración, propiciaron el cese de pagos, dañando con ello principalmente a la clase trabajadora argentina.

Hoy el sistema financiero en dólares es mucho más sólido de lo que era en el. Y aunque no está completamente blindado, la probabilidad de un corralito hoy es más baja que la probabilidad que imperaba en aquel
entonces. Miguel Boggiano

El economista Miguel Boggiano da un par de argumentos de por qué un corralito es menos probable hoy que en el 2001. Cabe destacar que las probabilidades son nada más que eso, probabilidades. Dan cierta certeza, pero pueden fallar.

Una de las principales razones por las cuales el corralito es menos probable según él es porque, a diferencia del 2001, el encaje de los dólares era del 10 por ciento. Esto quiere decir que de cada $100 dólares depositados, el banco podía prestar 90 y los otros 10 se quedaban en el Banco Central en concepto de encaje.

 

En el 2019, de acuerdo a Boggiano, es de 50%. Esto quiere decir que los bancos comerciales cuentan con menos dólares para prestar. Esto aunado a una serie de medidas que restringen a quién se le puede prestar dólares.

Independientemente de todo ello, es verdad que la situación a la que se ha llegado no por obra del destino. Ha sido un mal manejo político-económico que, ahora en vísperas electoreras, se acentúan.

Como parte de las medidas se ha hablado de un reperfilamiento de la deuda, término que resulta importante, ya que suele ser usado como eufemismo de términos más cargados.

En las cuatro propuestas se usó la palabra reperfilamiento, como un
exorcismo contra palabras que traen malos recuerdos: default,
reestructuración, reprogramación, (mega)canje, quita. El reperfilamiento
como concepto ganó espacio en las últimas semanas y sería la forma más
blanda e indolora de cambiar los compromisos de pago de deuda cuando son
impagables. Sin embargo, el llamado reperfilamiento de corto plazo es
bastante agresivo para los tenedores institucionales de pesos y dólares y
sólo puede ser llamado default. Jorge Carrera, Reperfilando la deuda: Cortísimo plazo.

Entre que son peras y son manzanas, es buena idea tener ideas de qué podemos hacer. Persona prevenida, vale por dos, dice el viejo dicho. Y es lo que, en cierta medida, pasó con aquellos ahorristas que lograron escapar al corralito en tiempo.

«Los que lograron escapar fueron los que tenían información y pudieron
sacar el dinero antes de que se aplicara la medida. Estos fondos
terminaron ‘bajo el colchón’, en cuentas en países como Uruguay o en
paraísos fiscales» Alan Cibils en entrevista para la BBC.

Algunas cosas que podemos hacer en caso de un corralito

Es importante tener en cuenta que el pánico, en particular los retiros de pánico, pueden desencadenar otros problemas y acentuar la crisis. Es por ello que lo que se recomienda aquí es meramente precautorio e informativo. Se recomienda contar con la mayor cantidad de información posible para tomar decisiones en torno a nuestro dinero.

Habiendo dicho lo anterior, aquí hay un par de ideas que fueron utilizadas en el corralito del 2001 así como un par de ideas nuevas que podemos utilizar para evitar quedarnos sin dinero líquido.

1. Tener una reserva en casa

Una parte de la economía argentina funciona en negro. Es decir, funciona con efectivo. Este sector es mayoritariamente la clase media y trabajadora de la Argentina. En el caso de que los bancos restringieran la cantidad de efectivo que se puede retirar, afectaría en mayor medida a clasemedieros y trabajadores. En este sentido, una opción es contar con una reserva en casa.

Tomá todas las precauciones necesarias en cuanto a dónde guardás tu dinero, ya que de perderse o ser robado, te podés quedar en una situación aún más vulnerable.

2. Cuenta en el extranjero

Una mejor opción a la anterior es intentar abrir una cuenta en el extranjero. Los argentinos acudieron a bancos en Uruguay durante la crisis del 2001. Para abrir una cuenta bancaria en otro país. Para ello debes revisar los requisitos del país. Por ejemplo, abrir una cuenta en Uruguay es posible, pero en algún punto tendrás que cruzarte para concretar el papeleo.

Una forma de guardar tu dinero en el extranjero es a través de TransferWise. Aunque la restricción de los 10 mil dólares también aplica con TransferWise, al menos puedes tener algo de dinero guardado para cualquier emergencia.

3. Guardar dinero en cajas de seguridad en bancos

Otra opción a la que han recurrido los argentinos es a los depósitos de dólares en cajas de seguridad en los bancos. Las entidades bancarias ofrecen este servicio, por el cual, evidentemente, cobran una comisión. Esta es una opción para guardar cantidades grandes de dinero, o cantidades que no superen el costo del beneficio.

Ten en cuenta que, dada la situación actual, muchas personas están recurriendo a esta opción. Esto ha dado lugar a que haya una lista de espera por esas cajas. Incluso pueden llegar a ser de un año (información no confirmada).

4. Bitcoin

El bitcoin una moneda digital, descentralizada, pública e independiente. Gracias a la forma en que funciona, resulta una alternativa real y viable al sistema monetario centralizado en los bancos. De igual forma, es una alternativa ante la inflación en diferentes países (ver Bitcoin como refugio ante la inflación en Argentina). Existen varias plataformas mediante las cuales puedes adquirir Bitcoins.

Para ello es necesario registrarse y comprar las criptomonedas. Éstas las puede almacenar en un USB, en su computadora o en un monedero virtual. Debemos tener en cuenta que si las almacenamos en las primeras dos, si se pierden, perderemos nuestro dinero. Por el contrario, en alguna de las plataformas podemos dejarlo ahí y, a menos que nos roben la cuenta, nuestros Bitcoins estarán a salvo.

En caso de comprarlos, si llegase a haber un corralito, seguirás contando con tus monedas electrónicas, que podrás cambiar por pesos Argentinos (ver artículo Cómo comprar Bitcoin en Argentina).

Consideraciones finales

Estaremos actualizando las diferentes formas de guardar tu dinero y las alternativas que tenemos ante un corralito. Manténte informado o si conoces alguna alternativa, compártela para ahondar en ella y que todas las personas estemos enteradas.